Películas Españolas

Los estrenos de las películas españolas

La Buena Estrella, un drama social

por Miguel Ortiz 10 - Octubre - 2009

Foto de la web: maxcaratulas.net

Foto de la web: maxcaratulas.net

Recordar esta película es la mejor manera de rendir tributo a tres de los mejores actores que ha dado la historia del cine español, Jordi Mollá, Antonio Resines y sobre todo, Maribel Verdú.

Y digo sobre todo, porque hace no mucho recibió el premio Nacional de Cinematografía de manos de la actual ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde y hay volvió a demostrar que la película que ahora trataremos ha sido una de las más especiales de su carrera cinematográfica. De hecho, “la buena estrella” ha estado presente en toda la carrera de la actriz.

Estrella

Rafa (Antonio Resines) es un carnicero solitario y frustrado sexualmente, que aloja en su casa a una prostituta embarazada llamada Marina (Maribel Verdú) tras haberla auxiliado cuando estaba recibiendo una paliza de su novio, un delincuente llamado Daniel (Jordi Mollá).

Rafa y Marina pronto inician una relación sentimental, adoptando Rafa a la futura hija de Marina, a la que llaman Estrella. La feliz situación familiar que viven se turbará cuando Daniel, el padre de la niña, salga de la cárcel y, tras recibir una paliza, acabe viviendo con ellos en la misma casa. Con esta situación se inicia un drama social y romántico que es dirigido por Ricardo Franco, quien, basándose en hechos reales, construyó una película íntima y sosegada, de tono pesimista y triste, sobre la fortuna existencial, el destino trazado por un pasado infausto, de difícil o imposible superación, y la ligazón vital, que pervive tras la muerte.

Triángulo amoroso

Para enfocar estos temas centró la acción en tres personajes solitarios, encontrados en una situación extrema y desarrollados en un triángulo amoroso, que buscan, cada uno a su manera, la felicidad y la mejora de sus respectivas vidas, contrastándose tales caracteres en psicologías, actitudes y responsabilidades. El film, llevado con un buen tacto por el director y excelentemente interpretado por el terceto protagonista, con un Antonio Resines espléndido en su sobriedad de expresiones, intenta otorgar calado emocional a los asuntos tratados, pero para alcanzar mayores logros la historia resulta bastante insuficiente, previsible, e incluso moralizante.

El clima que acoge el triángulo tendría que resultar más penetrante y sobre todo, más enrarecido y enfermizo en la interacción triangular; el retrato psicológico más original en la vinculación entre pasado y presente y los personajes menos estereotipados y más singulares; el ritmo más intenso, que no acelerado, las emociones menos aparentes y el final menos gratuito en la consecución de las mismas.

Popularity: 4% [?]

Añadir comentario